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Transcripción de las palabras de la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina y del secretario de Bienestar e Igualdad Social, Pablo Yanes Rizo, durante la entrega del Programa de Ingreso Universal Ciudadano.

Publicado el 11 Julio 2026

Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina (CBM): Hola, buenos días a todas y todos. Me da mucho gusto encontrarme con ustedes el día de hoy.

Y el día de hoy es muy importante porque ustedes ingresan a un programa social relevante, este programa se llama Ingreso Ciudadano Universal, por sus siglas, le conocemos como ICU. Son parte de este programa social a partir de hoy.

Y les quiero dar la bienvenida, la bienvenida a ser parte integrante y participante de este gran programa social que aglutina a las personas que tienen entre 57 y 59 años de edad. ¡Un aplauso de bienvenida a todas y todos ustedes! De parte del Gobierno de la Ciudad de México.

Saludo al presídium que nos acompaña. Saludo a Ángel Sánchez, subsecretario de Atención y Participación Ciudadana, y con él saludo a todos los promotores, a los servidores de la ciudad que tocaron su casa y que los invitaron para que hoy estuvieran aquí. Un aplauso a todos los servidores y servidoras de la ciudad.

También saludo a Enrique Irazoque Palazuelos, secretario de Ordenamiento Territorial del Gobierno de la ciudad. Gracias, Enrique, por acompañarnos.

Y, por supuesto, presento ante ustedes –aunque él ya tomó la palabra– a Pablo Yanes Rizo, secretario de Bienestar e Igualdad Social de la ciudad y, además, es responsable de este programa. Muchas gracias, querido Pablo.

Y les doy la bienvenida en este lugar. Muy cerca de la Utopía Mixiuhca. Los invito a que, antes de retirarse, pasen a conocer la Utopía, vengan y regresen, porque es tan grande, son 100 mil metros cuadrados de espacios diversos, que benefician a la población.

Desde que arrancó, que tendrá dos meses aproximadamente, acuden a esta Utopía alrededor de 10 mil personas diariamente. Los invito para que vean todos los servicios que se tienen y de qué manera –como hoy lo pueden ver en las pantallas– pueden venir con sus familias y disfrutar con ellas, niños, jóvenes, mayores, en fin.

Este programa que el día de hoy arrancamos con ustedes es muy especial: es el único programa en el país que reconoce el derecho de todas y de todos ustedes, sin condicionamiento alguno, a un ingreso garantizado por el Estado.

En este momento –como bien decía Pablo– tenemos hoy a 25 mil personas, hombres y mujeres, que se suman a este gran programa social; y con ello, logramos tener, en total, 97 mil personas que reciben apoyo permanente con este programa. Y no va a quedar allí, a final de año, con este programa, llegaremos a 155 mil personas en apoyo del Ingreso Ciudadano Universal.

¿Y hasta dónde vamos a parar? Hasta que todos los que tengan entre 57 y 59 años de edad sean parte de este programa.

Como decimos, es un programa universal, todas y todos. Habrá algunos que digan: no lo necesito, bueno, pero ahí está como un derecho. Por decirlo así, cuando un programa es universal, se le quita a ese programa la posibilidad de excluir algunos.

En este programa no escogemos a este sí y a este no; en este programa, solo los que cumplan con los requisitos, dos requisitos: la edad, 57 a 59 años, y vivir en esta maravillosa Ciudad de México, ciudad del bienestar, Capital de la Transformación, ciudad pionera en los programas sociales, ciudad histórica en la implementación de programas sociales.

Y lo digo así, porque aquí, en la Ciudad de México, nació la esperanza. Aquí, hace décadas, por primera vez, se echó a andar el primer programa universal de apoyo a los adultos mayores, cuando gobernaba Andrés Manuel López Obrador, como jefe de Gobierno de esta ciudad, ¿lo recordamos? Allí nació el primer programa, la Pensión Universal para Adultos Mayores.

En ese entonces, era para los que tenían de 70 años en adelante. Y a todas y todos causó conmoción, hubo muchas críticas, porque decían: ¿cómo es posible que se apoye a los viejos? Van a endeudar la ciudad por apoyar a los viejos.

Y luego se demostró que no solo no se endeudó la ciudad, sino que se desendeudó la ciudad, es decir, que no hubo más crecimiento de la deuda, sino que hubo menos deuda. Y además, se logró por una razón clave: porque se trata de gobiernos honestos, que alcanzan los recursos para que se devuelvan al pueblo y no se desvían a los bolsillos de nadie, se les regresa al pueblo.

Y cuando él fue presidente de la República, ese programa lo convirtió en un derecho constitucional. Y dejó a los adultos mayores, ya no de 70 años en adelante, sino de 65 años, 65 años en adelante, con un apoyo, una pensión, un derecho de 6 mil pesos bimestrales. Esa es la realidad y eso fue lo que se logró con un gobierno honesto y democrático.

¿Y qué es entonces este programa del Ingreso Ciudadano Universal? Es un programa que apoya a un sector de la población que no es adulto mayor, no; sin embargo, es una edad en la que empieza a tener más problemas de salud la población, empieza a tener problemas de empleo, empieza a tener problemas en su desarrollo económico y es aquí donde tenemos que apoyar más.

Por eso, Ingreso Ciudadano Universal es como una pensión, pero para la población que tiene esta edad. Ustedes en esta ciudad son pioneros de este programa y miren, cuando cumplan 60 años, ¿por qué es de 57 a 59 años?, ¿por qué no llega a 60?, porque a partir de los 60 empieza otro programa social y allí lo compartimos entre la Presidenta Claudia Sheinbaum y su servidora.

Por cierto, démosle un aplauso a la Presidenta Claudia Sheinbaum y desde aquí le decimos a la Presidenta que no está sola, que cuenta con su pueblo en la defensa de la soberanía.

Pero lo que quiero decir es que el Gobierno Federal apoya a las mujeres de 60 a 64 años de edad. Y lo que este Gobierno de la ciudad hizo, fue apoyar a los hombres de 60 a 64 años de edad para que nadie se quede atrás.

Entonces, hoy en la Ciudad de México, quien cumpla 60 años, sea mujer u hombre, pasa a recibir otro apoyo de 3 mil pesos bimestrales, cuando ustedes cumplan 60 años dejarán este beneficio para tener uno mejor, porque a partir de hoy ustedes van a recibir de manera permanente cada bimestre 2 mil pesos y de aquí en adelante, hasta que cumplan 60 años, subirán a otra pensión.

Y cuando cumplan 65 años recibirán la Pensión Universal que ya en ese tiempo, que ya tardará algunos años, seguramente va a ser mayor a la de 6 mil pesos bimestrales, ¿de acuerdo?

A partir de hoy tienen garantizado un apoyo económico, mujeres y hombres de la Ciudad de México; luego otro de 60 a 64; y luego otro, de 65 en adelante, hasta el último aliento estarán apoyados por los gobiernos de la Transformación, los gobiernos que ponen en el centro las necesidades de la gente.

Porque cuánto nos criticaban los neoliberales –y lo siguen haciendo– de cómo se destina el recurso a los programas sociales, que lo único que hacemos es promover la flojera en la gente para que no quiera trabajar, se ve que los que critican es que nunca han estado en una situación económica difícil.

Ustedes son los protagonistas de esta ciudad. Hace 30 años ustedes decidieron avanzar hacia los gobiernos de la transformación en la Ciudad de México. Ustedes han construido esta Ciudad de México. Ustedes han generado la riqueza de la Ciudad de México en sus trabajos y en sus empleos.

Entonces es una obligación del gobierno que, a cierta edad como esta, empecemos al menos a retribuir un poco lo que ustedes han dado a toda la ciudad. Un gran reconocimiento a todas y todos ustedes.

Y miren, hoy los gobiernos de la transformación demostramos que cuando hay honestidad, que cuando los gobiernos son honestos, alcanzan para los programas de Bienestar para todas y todos; el presupuesto rinde cuando se hace un gobierno con amor al pueblo, con transparencia, con honestidad, sin lujos, sin privilegios y sin corrupción.

Por eso, además de este programa, estamos apoyando a otros sectores de la población. Por ejemplo, a los recién nacidos con el programa Desde la Cuna; o apoyamos a los jóvenes universitarios con una beca para el transporte, el único requisito es estudiar en una universidad pública.

Y, por otro lado, apoyamos, como ya lo dije, a los hombres de 60 a 64 años de edad. Y también apoyamos con el programa Mercomuna a cientos de miles de familias que lo necesitan. Alcanza el presupuesto cuando es un gobierno que piensa en su pueblo.

Miren, además de todos estos programas sociales, se están construyendo ahorita tres líneas de Cablebús, de esas rutas que van por el aire, en distintas zonas de la ciudad. Una de ellas en Tlalpan, de los Altos de Tlalpan para llegar al Metro Universidad; la segunda Línea, la más larga del mundo, viene de la parte alta de Álvaro Obregón, pasa por Magdalena Contreras y llegará al Metro Mixcoac; y la tercera, del Metro Tláhuac, desde Tláhuac a Milpa Alta.

Tres líneas nuevas de Cablebús, el mejor transporte del mundo: el que no contamina, el más rápido, el más seguro, el mejor para los que menos tienen, para los que viven más lejos, para los que tardan dos horas para llegar a su trabajo y dos horas en regresar, para los que pierden más tiempo para hacer sus actividades, para ellos van estas tres líneas que ahorita están construyéndose en esta ciudad. El mejor transporte para los que viven más lejos.

Además, echamos a andar 100 kilómetros de electromovilidad abajo, ya no en el cielo, sino abajo. Inauguramos rutas como la de El Chapulín, que sale del Metro Chapultepec y llega al Metro Universidad.

También se trata de transportes eléctricos, que no contaminan, que le dicen adiós a los camiones o microbuses, que algunos ya estaban en chatarra y se sustituye con sus dueños, porque no se les abandona, para que ellos retomen esta línea y sean transportes limpios, que no contaminan y mejor para la población. Con esta línea, cientos de microbuses que ya no estaban en condiciones, fueron sustituidos por estos transportes eléctricos.

También modernizamos, compramos el doble de trenes del Tren Ligero de Xochimilco a Taxqueña, o de Taxqueña a Xochimilco. Le pusimos el Tren El Ajolote, y por ahí empezaron las críticas a mi gobierno, lo digo porque a lo mejor escucharon esas críticas de la oposición de que solo nos dedicábamos a pintar ajolotes y eso es una gran mentira.

Modernizamos este Tren Ligero, duplicamos el transporte para trasladar el doble de personas en este medio de transporte –que ustedes pueden ver por las pantallas– y el tiempo se aminoró también para el traslado. Es decir, mejoramos, mejoramos este transporte eléctrico para la población, un transporte que estaba un poco abandonado y lo modernizamos.

Y así, también muchos otros transportes hemos logrado modernizar.

Por supuesto, que lo que hicimos en este año fue repavimentar 250 kilómetros, como de aquí a Querétaro, de las avenidas principales de la ciudad, esas nos tocan a nosotros; las calles secundarias, las calles de las colonias les tocan a las alcaldías, a mí me tocan las avenidas principales.

Y logramos, no bachear, repavimentar 250 kilómetros, como de aquí a Querétaro; lo hicimos por la noche, todas las noches, durante meses, para no afectar la movilidad de la ciudad.

Y así, hemos invertido mucho y estamos construyendo las Utopías. Pero miren, este apoyo no solo es una transferencia económica, sino que también queremos que ustedes formen parte de lo que son las Utopías.

Por ejemplo –y esto le pido al secretario Pablo que lo hagamos–, ¿quiénes de ustedes quisieran nadar gratuitamente en las nuevas albercas de las Utopías, con horario extendido hasta las 11:00 de la noche? Alcen su mano. Allí están, hombres y mujeres.

Algunos aprenderán a nadar, otros que medio saben mejorarán y otros van a profesionalizarse. Secretario Pablo, le encargo que todos los que hoy se están integrando a este programa, que estén interesados en nadar, porque en las Utopías no se cobra inscripción ni se cobra mensualidad, a los primeros 500 que se inscriban, les vamos a dar gratis uniforme, que es traje de baño, googles y gorro para nadar, ¿de acuerdo? A los primeros 500, hombres o mujeres que se integren, ya quítense los miedos para nadar. Y a esta edad es el mejor deporte que recomiendan todos, ¿o no?

Entonces, hay horario, hay horario en todas las albercas que tenemos como Utopía, Pablo, hay horario suficiente, porque muchas veces la gente regresa tarde de trabajar y en lugar de ponerse a ver la televisión o a ver la pantalla de su celular, ¿qué les parece que podrían ir a nadar una hora a su Utopía? ¿De acuerdo? Entonces, vamos a llevar a cabo este programa.

Pero también hay otro programa cultural maravilloso, que es el de Orquestas Comunitarias. ¿Cuántas veces ustedes quisieron aprender a tocar algún instrumento musical? Por ejemplo, aprender a tocar violín, violonchelo, aprender a tocar piano, aprender a tocar algún instrumento sofisticado y dijeron: nunca tuve tiempo ni tuve dinero para hacerlo.

Pero ahora lo podrán hacer y de manera gratuita, porque tenemos en las Utopías espacios. Y ahí se juntan los chicos y los grandes en las Orquestas Comunitarias y vean, los señores, que dijeron: yo quiero aprender a tocar guitarra o quiero aprender a tocar cualquier instrumento musical.

No importa que se hayan anotado para nadar. ¿A quiénes les interesa aprender a tocar instrumentos musicales? Levanten su mano, a ver, muy bien. Entonces, tenemos dos tareas fundamentales: natación y cultural, aprendizaje de instrumentos musicales.

Les pido a todas y todos ustedes que se sumen a todas las actividades de las Utopías, pero en especial les vamos a preguntar y los vamos a canalizar para que formen parte de estos grandes programas.

Quiero concluir diciéndoles que para la Ciudad de México es muy importante este programa social. Recordar que había un mito en los programas sociales, ese mito lo decían los que gobernaban hace mucho tiempo en la Ciudad de México, decían que los programas sociales hacían a la gente más perezosa, menos trabajadora, o que a los jóvenes los hacían –con una palabra despectiva– ninis.

Y miren, llevamos 30 años gobernando esta ciudad con programas sociales universales. Y el resultado es que no solo no es mentira lo que ellos decían, sino que hoy la ciudad es la mejor del país, con una gran economía floreciente en todo momento.

Nos decían que eran insostenibles los programas sociales y que iban a quebrar las finanzas públicas. Hoy demostramos que la Ciudad de México con apoyo social, con subsidio a la población, con estos enormes programas sociales, tiene finanzas sanas y que la clave es gobiernos honestos que le devuelven sus impuestos a la gente en obras, servicios y programas sociales. Esa es la clave de estos gobiernos de la transformación.

Y recordamos que la riqueza de una sociedad siempre es una obra social y colectiva. Y este apoyo, el Ingreso Ciudadano Universal, nace de la convicción de que la riqueza que se crea aquí en la Ciudad de México es gracias al esfuerzo común para devolverle al pueblo, en forma de derechos, bienestar y dignidad. Construyamos una economía moral donde nadie quede excluido de la prosperidad que ayudó a construir durante toda su juventud y durante todo el tiempo.

Quiero agradecerles este encuentro y decirles a todas y todos, que son bienvenidos a este gran programa Ingreso Ciudadano Universal.

¡Y que arranque, que arranque la distribución de la riqueza construida por ustedes, hoy de vuelta por este gobierno de la transformación!

Y que se entregue el apoyo a todos ustedes que no parará de aquí hasta el último aliento.

Muchísimas gracias.

Secretario de Bienestar e Igualdad Social, Pablo Yanes Rizo (PYR): Muy buenos días, con su permiso, jefa de Gobierno. Saludo a las y los integrantes del presídium, pero, sobre todo a ustedes, personas de 57 a 59 años que nos acompañan.

Déjeme comentarle, jefa de Gobierno, que el día de hoy habemos 25 mil personas incorporándose al programa de Ingreso Ciudadano Universal. Con esto, en el relativamente breve tiempo de gobierno que usted encabeza, tenemos ya a 98 mil personas en este programa, tenemos a uno de cada tres personas de 57 a 59 años con este nuevo derecho y vamos por más, hasta lograr, como dice el programa, el Ingreso Ciudadano Universal. Universal significa para todas y para todos, sin exclusiones.

Déjenme contarles una pequeña historia que creo que es reveladora. Cuando nuestra jefa de Gobierno fue asambleísta constituyente, defendió e impulsó la propuesta de incluir en la Constitución de la Ciudad de México, lo que se conoce como la renta básica de ciudadanía.

Después de todas las negociaciones y acuerdos, en el Artículo 10 de nuestra Constitución quedó establecido el Ingreso Mínimo Vital. Este programa es expresión de ese compromiso y esa obligación constitucional.

Por eso, no es casual, que habiendo defendido en la constituyente con tanta fuerza esta propuesta, haya sido una de las primeras iniciativas que la jefa de Gobierno ha puesto en marcha durante estos dos años.

Brevemente, estamos frente a un proceso de cambio muy profundo. La propuesta del ingreso ciudadano es una propuesta de alcance mundial, incluso hay organizaciones que la impulsan que dicen lo siguiente: toda persona –toda persona– por el hecho irrepetible, poderoso, único, de ser persona, merece una seguridad económica básica que no dependa de su origen familiar, de su origen territorial, del tipo de empleo que tiene, sino que la condición de persona es una condición que obliga y que permite tener un derecho.

Por eso en el Ingreso Ciudadano la única condición que se solicita, en este caso, es la edad y la residencia en la Ciudad de México.

Es una de las propuestas de transformación social más profunda, no solo es para mejorar el acceso a determinados bienes, satisfacer algunas necesidades, sino contar con algo que es fundamental: la seguridad, la certidumbre, la confianza de que no se está solo, que no se está a la intemperie, que se tiene un ingreso para responder a las continuas necesidades de la vida.

Pero más allá, el Ingreso Ciudadano Universal, como derecho de todas las personas, se enmarca en esta perspectiva ambiciosa que ha impregnado la jefa de Gobierno en la política social, que son políticas sociales no solo de derechos y de bienestar, son también políticas sociales de construcción de autonomía, independencia, vida independiente de las personas.

El Ingreso Ciudadano Universal, como un derecho del cual ustedes gozarán y posteriormente arribarán a otras formas de lo mismo: la pensión de 60 a 64 y después la Pensión Universal para el resto de la vida, es decir, seguridad económica, certidumbre.

¿Y saben qué? Significa darles un nuevo poder, el poder de decir no, el poder de decir no a condiciones injustas, a vida indigna, a violencia en los hogares y el poder de decir sí a una vida independiente, a una vida humana, al florecimiento de sus capacidades y sus aspiraciones.

Por eso, con ello seguimos avanzando en políticas sociales, de derechos, de bienestar, de inclusión social, pero permítame agregarles algo: son políticas sociales para la emancipación y el florecimiento de todas las personas, personas iguales, independientes construyendo comunidades solidarias.

Gracias.

[Presídium]

Gobierno de la Ciudad de México: Secretario de Bienestar e Igualdad Social, Pablo Yanes Rizo; secretario de Planeación, Ordenamiento Territorial y Coordinación Metropolitana, Enrique Irazoque Palazuelos; subsecretario de Atención, Gestión y Participación Ciudadana, Ángel Sánchez Cortés.

Beneficiarios: María Isabel Roldán López, Norberta Hernández Cruz, Roberto Aguilar Hernández y José Javier Soto Victoria.

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