Transcripción de las palabras de la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina y de la estadounidense Angela Davis, en la Entrega de Llaves de la Ciudad de México a esta activista
Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina (CBM): Hola, hola. Estamos más que contentas de tener a una gran mujer en la Ciudad de México. Así que el día de hoy vamos a entregar reconocimientos a nuestra querida y distinguida Angela Davis.
Saludo a todas las amigas que se encuentran el día de hoy: senadoras, integrantes del Gobierno de México, diputadas locales, federales, alcaldesas y también integrantes de nuestro Gabinete de la Ciudad de México. Y por allá, las danzadoras. También, a todos los medios de comunicación, bienvenidos.
Querida Angela Davis, muy querida Angela, bienvenida. Hoy te entregamos las Llaves de nuestra ciudad, una antigua forma de expresar confianza y hospitalidad.
Hubo un tiempo en el que las ciudades tenían murallas y sus puertas se cerraban. Estas llaves significan que las puertas de nuestra ciudad siempre estarán abiertas para ti y que la capital de México siempre será tu casa.
Hoy entregamos las Llaves de la Ciudad, a una mujer que ha dedicado su vida a abrir puertas; puertas que parecían selladas: las de la libertad, la igualdad y la justicia. Mujer negra, feminista, comunista, intelectual y militante.
En los Estados Unidos de la segregación racial, fuiste expulsada de la universidad por tus ideas; el FBI te declaró una de las diez personas más buscadas; participaste en el movimiento estudiantil; militaste en la causa de la Revolución y caminaste junto a las Panteras Negras.
Por tu lucha por los hermanos Soledad, fuiste perseguida y encarcelada. Quisieron apagar tu voz, pero tu voz se transformó en un inolvidable movimiento internacional de solidaridad. Quisieron apagar tu voz y tu voz se multiplicó en millones de gargantas: en las canciones de John Lennon, en la poesía cubana de Nicolás Guillén, en las artistas chicanas y los artistas chicanos, que hicieron carteles con tu rostro. Todavía tengo una camiseta con tu rostro.
La cárcel no te sometió ni te doblegó. Convertiste aquella experiencia en pensamiento, organización y lucha. Nos enseñaste que ninguna opresión está aislada de las demás, de las demás. El racismo se entrelaza con la desigualdad, la explotación laboral con el patriarcado; la violencia contra las mujeres, con la depredación de la naturaleza, las prisiones con la pobreza.
Tus ideas hoy son más necesarias y urgentes que nunca, en un momento en el que la ultraderecha internacional ha declarado una auténtica guerra a los pueblos.
Angela, toda tu vida has combatido el racismo. Hoy vemos al racismo institucional convertido en terror, hacia los migrantes. Lamentables cacerías contemporáneas de seres humanos, por nuestro color de piel. Desde la Ciudad de México sostenemos que ningún ser humano es ilegal. Y expresamos toda nuestra solidaridad, con las hermanas y hermanos migrantes, en Estados Unidos.
Angela, has enarbolado las banderas del anticolonialismo. Y hoy vemos con preocupación, el surgimiento de nuevas formas de colonialismo, con potencias que pretenden arrogarse el derecho a decidir sobre otros pueblos.
Cuando se invade, se bombardea o se desatan genocidios y bloqueos, frente a la guerra y al imperialismo, defendemos la autodeterminación de los pueblos, de la soberanía y de la democracia.
Angela, eres una de las pensadoras anticapitalistas más importantes; la más importante de nuestro tiempo.
El capitalismo salvaje, hoy pretende ponerle precio a todo. La crisis ambiental, la crisis social, la crisis de cuidados, son tres heridas de una misma lógica: convertir el mundo en mercado y la vida en mercancía.
Frente a ello, en nuestra ciudad queremos ensayar otra forma de vivir, otra forma de sociedad. Tenemos la tarea de desmercantilizar la vida, para transformar privilegios en derechos y soledades en comunidad. Frente al despotismo del mercado, reivindicamos la fuerza de lo común.
Angela, entre tus aportaciones más fecundas, están tus propuestas abolicionistas y anticarcelarias. Nos obligas a preguntarnos, si construyendo más cárceles lograremos sociedades más seguras.
Tu propuesta implica atrevernos a soñar una sociedad donde las cárceles sean cada vez menos necesarias. No es casualidad que, mientras el pensamiento emancipador lleva décadas imaginando sociedades con menos prisiones, el proyecto de la ultraderecha contemporánea sea construir mega cárceles.
Tu feminismo revolucionario, es hoy más necesario que nunca, ante el avance de una derecha cavernaria, que pretende volver a encerrar a las mujeres en cuatro paredes, retrocediendo en derechos que costaron siglos y sangre, conquistar.
Compartimos en este momento, esta idea que has expresado. Dijiste: "Hay que actuar como si fuera posible transformar radicalmente el mundo y hay que hacerlo todo el tiempo".
Nosotras y nosotros, desde nuestra trinchera, trabajamos como si fuera posible transformar radicalmente el mundo: aquí, ahora, todo el tiempo. Por ello, nuestra brújula moral y política es: por el bien de todos, primero las y los pobres. Y desde la ciudad, añadimos: para ellas y ellos, lo mejor.
Así, estamos construyendo una ciudad, queremos una ciudad feminista y de cuidados.
Recientemente, hicimos historia al aprobar reformas constitucionales y una Ley del Sistema de Cuidados. Aquí están las protagonistas —diputadas—. ¡Un aplauso para ellas! Con el objetivo de erradicar la división sexual del trabajo.
Las mujeres han sostenido el mundo. El tiempo es ahorita; el momento en que el mundo sostenga a las mujeres.
Para nosotras y nosotros, la utopía es posible, aquí y ahora. Y ésta es, recuperar espacios públicos para las comunidades, llevando cuidados, deporte, cultura y salud comunitaria, para transformar en derechos lo que históricamente fue un privilegio.
Cada derecho que hoy disfrutamos, fue alguna vez una utopía. Nuestra tarea es construir aquí y ahora, todas las utopías que nos faltan.
Querida Angela, te recibe una ciudad que se reconoce en tu lucha y en tu rebeldía. Esta ciudad lleva 30 años luchando y transformándose. Ésta es una ciudad construida de resistencias, de insurrecciones, de revoluciones y libertades, conquistadas desde abajo.
Aquí, los pueblos indígenas resistieron heroicamente la invasión colonial, conservando una memoria, que cinco siglos de barbarie no han podido borrar. En esta ciudad culminó la lucha de Independencia, que nos convirtió en un país soberano.
Aquí, en nuestras calles, como conoces muy bien, lucharon los Estudiantes del 68, dando un ejemplo mundial. Quisieron apagar sus voces a balazos, pero sus pasos todavía hacen caminar a nuestra ciudad.
Aquí, el feminismo conquistó derechos, como el derecho al aborto —que aquí están las pioneras y las responsables de este logro—. ¡Un aplauso para ellas también! Malú Micher. Y después, eso se está logrando, se está transformando en todo el país.
Y aquí nació el movimiento de Transformación; ese movimiento de transformación que encabeza una mujer: nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum.
Recordar, que el 14 de junio de 1971, días después del Halconazo, desde una cárcel de California, escribiste, Angela, sobre los estudiantes asesinados en la Ciudad de México: los que han caído, dijiste, los que han caído bajo las balas fascistas, nunca serán olvidados.
Dijiste también: "La explotación y la opresión trascienden las fronteras nacionales y por eso el éxito de nuestra resistencia dependerá de nuestra capacidad para forjar lazos con todos los pueblos".
Dijiste: "En este momento, existe una poderosa afinidad que nos ata a mí y a mis compañeros con ustedes y con nuestra lucha en México". Eso fue lo que dijiste, días después del Halconazo.
Hoy, décadas después, queremos decirte que esa afinidad sigue intacta, más viva que nunca, y que estamos profundamente convencidas y convencidos, como lo estabas tú hace más de 50 años, de que nadie puede salvarse solo. Y que nuestro proyecto de transformación social, necesita la solidaridad, el internacionalismo y el encuentro con otros pueblos y experiencias.
Y en una de estas extraordinarias coincidencias de la Historia, precisamente antier, abrimos una nueva Utopía, en el lugar exacto en el que la violencia paramilitar asesinó a decenas de jóvenes, en 1971.
En ese preciso lugar de nuestra ciudad, donde cayeron los jóvenes por los que levantaste la voz hace más de medio siglo, inauguramos en estos días una Utopía para la juventud, con cientos de servicios y actividades gratuitas, para el arte, la cultura, los cuidados y la construcción de proyectos de comunidad.
En donde quisieron apagar a una generación, hoy encendemos el porvenir de las que vienen; donde hubo persecución, hoy hay libertad y donde hubo violencia, hay comunidad. Donde quisieron imponer silencio, hoy hay música, arte, pensamiento y rebeldía.
Te invito, Angela, a que vivas, a que conozcas nuestras Utopías. Bueno, ya sabemos que mañana estarás visitando una y que a las 2:00 de la tarde estaremos inaugurando una Casa de las Tres R’s, con el nombre de Angela Davis.
En esa hermosa historia de cartas, de palabras, de solidaridad cruzada, en 1971, el gran poeta mexicano Efraín Huerta, desde la Ciudad de México, escribió: “Angela de todos los amaneceres, Angela de la voz guerrera y jubilosa, por ti regresamos a la espera y a la esperanza, rompiéndonos el alma frente a los desdeñosos y a los soberbios”. Eso dijo Efraín Huerta de Angela Davis.
Hoy, querida Angela, a ti, en la Ciudad de México te entregamos las Llaves de esta Ciudad, por romperte el alma frente a los poderosos; por haber unido como nadie, pensamiento y acción; palabras y activismo, rebeldía y esperanza. Por hacer de tus ideas, una forma de vida y de tu vida, una forma de lucha.
Estas Llaves reconocen a una militante universal por la emancipación. Estas Llaves abren las puertas de nuestra ciudad, a una militante de la humanidad.
Bienvenida, Angela Davis.
Bienvenida a esta gran ciudad.
Presentadora: A continuación, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, procede a realizar la entrega del Pergamino, mismo que reconoce como Visitante Distinguida de la Ciudad de México, a la doctora Angela Davis, por su fuerza y determinación política a su compromiso inquebrantable con la justicia; una vida de lucha contra las estructuras capitalistas, opresivas y a su pensamiento feminista, antirracista, antipunitivista y anticolonialista, abriendo caminos de emancipación y dignidad para la humanidad, con el poder colectivo de las personas afrodescendientes, de las mujeres y de los pueblos.
Se hace entrega también, de las Llaves de la Ciudad de México, esta Capital de la Transformación.
Gracias. Solicitamos ahora a la doctora Angela Davis, compartir su mensaje.
Activista Angela Davis (AD): Thank you so much, for preparing this audience for tonight's lecture. As I travel through Mexico City at this time, the first time since 1969, I had no idea that I would receive the Keys of this City. But also, in the few days that I've been here, I have been deeply inspired.
Thank you so much for providing the inspiration that we who live in the Americas, and especially those of us who live in the place that likes to designate itself, with the name of the entire hemisphere.
And I would like to say that this visit here today, and thank you so much to the governor of Mexico City for creating, building a feminist city. I never have I seen so many women at a governmental event.
But we also know that when women, when feminists assume leadership, it is not only to bring attention to the plight of women; it is in order to change the world for everyone, regardless of gender.
And so, Gina Dent and I have come here to Mexico City, on the occasion of the publication in Spanish edition, of a book we co-authored, which is entitled: Abolition, Feminism, Now.
And I want to tell you that you inspire us in this effort, to urge people to think seriously about the possibility of abolishing jails and prisons and police and other carceral apparatuses, that institutionalize racism and violence and repression.
And we know that the way in which we will eventually achieve this, is not to look myopically at these particular carceral institutions, but rather in order to get rid of them, we must create the social, economic, political circumstances that will mean that people will no longer need to look towards these apparatuses of violence.
The way to abolish these purveyors of racism and repression, is to transform the society. To transform the society so, that we no longer have to look towards violence and repression as the answer to social problems, that should be solved by attending to the needs of poor people, working class people, people of color, immigrants.
And this is our hope for a better world. And I can tell you that this visit has enlivened us and this visit has taught us, that it is possible to bring about change. And finally, let me thank you governor, for evoking a long history that stretches back to 1968, to the early 1970s, when I was in jail facing the possibility of a death penalty.
And many people at that time, even though they knew that I was not guilty, assumed that it was impossible to stand up to such powerful figures in the world, such as the President of the United States, the head of the FBI, the Governor of California, who was Ronald Reagan at that time.
And a movement that was organized all over the world, and there are many people here in Mexico and Mexico City, who were major figures in the development of that movement. That movement saved my life.
And the fact that I'm here today, is a testament to the possibility of bringing about change by doing the work of organizing ordinary people worldwide.
And I think that the conditions that we face today, the fascism is in the White House, and it can seem like it's the end of the question, for some people. But I want to assure you that change has occurred among the people.
The fact that we have such a vibrant feminism, anti-racist feminism, anti-capitalist feminism all over the world, is an indication that we are moving in the right direction.
Let us remember that people like the person who is the President of the United States, and we might talk about some other places in the region, Colombia, for example, that they do not represent the future.
They represent those who are attempting to force us to move in the backward direction. We are the ones who represent the force of history.
We are the forces of history that are moving in a direction that would bring democracy and justice and equality for all of us. Thank you!
Activista Angela Davis (AD) [TRADUCCIÓN]: Muchas gracias a todos por preparar a la audiencia para la conferencia de esta noche. Mientras recorro la Ciudad de México en este momento, la primera vez desde 1969, no tenía idea de que recibiría las Llaves de esta ciudad. Pero también, en los pocos días que he estado aquí, me he sentido profundamente inspirada.
Muchísimas gracias por brindar la inspiración a quienes vivimos en las Américas, y especialmente a quienes vivimos en el lugar al que le gusta designarse a sí mismo con el nombre de todo el hemisferio.
Y me gustaría decir que en esta visita de hoy, le agradezco mucho a la gobernadora de la Ciudad de México por crear y edificar una ciudad feminista. Nunca había visto a tantas mujeres en un evento gubernamental.
Pero también sabemos que cuando las mujeres, cuando las feministas asumen el liderazgo, no es solo para llamar la atención sobre la difícil situación de las mujeres; es para cambiar el mundo para todos, sin importar el género.
Por eso, Gina Dent y yo hemos venido a la Ciudad de México con motivo de la publicación de la edición en español del libro del cual somos coautoras, titulado: Abolición. Feminismo. Ahora.
Y quiero decirles que ustedes nos inspiran en este esfuerzo de instar a la gente a pensar seriamente en la posibilidad de abolir las cárceles, las prisiones, la policía y otros aparatos carcelarios que institucionalizan el racismo, la violencia y la represión.
Y sabemos que la forma en que eventualmente lograremos esto no es mirando de manera miope estas instituciones carcelarias en particular, sino que, para deshacernos de ellas, debemos crear las circunstancias sociales, económicas y políticas que hagan que la gente ya no tenga la necesidad de recurrir a estos aparatos de violencia.
La forma de abolir a estos propagadores del racismo y la represión es transformar la sociedad. Transformar la sociedad para que ya no tengamos que recurrir a la violencia y a la represión como la respuesta a los problemas sociales que deberían resolverse atendiendo las necesidades de las personas pobres, de la clase trabajadora, de las personas de color y de los inmigrantes.
Y esta es nuestra esperanza para un mundo mejor. Y puedo decirles que esta visita nos ha reanimado y nos ha enseñado que es posible lograr el cambio. Y finalmente, permítame agradecerle, gobernadora, por evocar una larga historia que se remonta a 1968, a principios de la década de 1970, cuando yo estaba en la cárcel enfrentando la posibilidad de la pena de muerte.
Y mucha gente en ese momento, aunque sabían que yo no era culpable, asumía que era imposible hacer frente a figuras tan poderosas en el mundo, como el presidente de los Estados Unidos, el director del FBI o el gobernador de California, que era Ronald Reagan en ese momento.
Y un movimiento que se organizó en todo el mundo —y hay muchas personas aquí en México y en la Ciudad de México que fueron figuras clave en el desarrollo de ese movimiento— salvó mi vida.
Y el hecho de que esté aquí hoy es un testimonio de la posibilidad de lograr el cambio mediante el trabajo de organización de la gente común en todo el mundo.
Y creo que respecto a las condiciones que enfrentamos hoy, el fascismo está en la Casa Blanca, y para algunas personas puede parecer que ya no hay nada que hacer. Pero quiero asegurarles que el cambio ya ha ocurrido en la gente.
El hecho de que tengamos un feminismo tan vibrante, un feminismo antirracista, un feminismo anticapitalista en todo el mundo, es una señal de que nos estamos moviendo en la dirección correcta.
Recordemos que personas como quien es el presidente de los Estados Unidos —y podríamos hablar de algunos otros lugares de la región, Colombia, por ejemplo— no representan el futuro.
Ellos representan a quienes intentan obligarnos a retroceder. Nosotros somos quienes representamos la fuerza de la historia.
Somos las fuerzas de la historia que nos estamos moviendo en una dirección que traerá democracia, justicia e igualdad para todos nosotros.
¡Muchas gracias!
Presentadora: …invitamos a tomar asiento. Muy buena tarde a todas, a todos ustedes. Sean bienvenidos a esta ceremonia, como huésped distinguida de la Ciudad de México, a la doctora Angela Davis, activista, feminista y antirracista.
Esta ceremonia de reconocimiento, a una trayectoria de lucha por la justicia social, la igualdad y la dignidad de los sectores históricamente excluidos.
Damos la bienvenida, a la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, licenciada Clara Brugada Molina.
Nos distingue con su visita, la doctora Angela Davis. Agradecemos la presencia en este espacio, de Regina Dent, profesora y directora de Artes y Ciencias de la Universidad de California. Saludamos a la directora del Centro de Investigación y Estudios de Género de la UNAD, Amneris Chaparro Martínez.
Destacamos la presencia de alcaldesas, senadoras, diputadas, activistas, integrantes del gabinete ampliado del Gobierno de la Ciudad de México, así como representantes de los medios de comunicación. Sean todas y todos ustedes bienvenidos.